miércoles, 6 de octubre de 2010

El Comportamiento Ético del Docente

Por: Félix Hdez S.


Introducción
La sociedad actual reclama una educación de calidad en todos los aspectos, aunque por desgracia en la mayoría de los casos se desconoce quiénes son los responsables de brindar la educación de calidad en nuestras escuelas. Aún más los que nos encontramos inmersos en la labor educativa en muchas ocasiones desconocemos cuáles son los factores que debemos vigilar para estar en condiciones de considerar como un trabajo de calidad la labor que se realiza día con día en las aulas y no prestamos atención a los perfiles de egreso que debemos conseguir en la labor docente con nuestros educandos.
            Nuestro sistema educativo se encuentra en una sociedad cambiante que le exige un proceso de reforma continuo con la finalidad de buscar los mejores resultados, a sabiendas de que estos se verán reflejados en cambios positivos desde la misma sociedad. Es prioritario saber quién o quiénes son los que educan a los niños en nuestro país, es decir qué se hace al momento de tomar la decisión de impartir una enseñanza y con qué calidad ética y moral se hace; en el mejor de los casos, sólo nos preocupamos de buscar una escuela y evaluamos a priori[1] el cómo se desarrolla el proceso de enseñanza-aprendizaje con nuestros niños.
            Reflexionemos aquí la interrogante ¿quién y con qué calidad moral educa a los niños, jóvenes y, futuros profesionales en nuestro país?, seguros de que nos formularemos otras reflexiones y múltiples interrogantes en torno a la educación y a los docentes mismos. Por citar algunas de estas preguntas valdría la pena señalar: ¿con qué fin se está educando al hombre? –entendido como la raza humana–, y si ¿la formación de los ciudadanos, a partir de la educación, transforma la sociedad, resuelve las desigualdades sociales, consolida el desarrollo humano de manera justa, etc.?, o ¿qué hace un profesor desde su trinchera para cuando realiza su trabajo académico?, entre muchas otras.
            Partiendo de lo anterior, podemos afirmar que “cada persona, cada grupo humano, se conduce a partir del ámbito de su conocimiento, sus creencias y su comprensión de sí mismo y de lo que lo rodea”,[2] entonces tanto profesores como alumnos tienen implícita una formación desde su contexto y rol social de participación en las relaciones humanas. Por ello, cuando se habla del docente, se entenderá que se busca en él una enseñanza con calidad educativa, sobrentendida como la concepción de su labor profesional; y me refiero a lo profesional por el compromiso asumido de facto ante la institución en la cual brinda sus servicios docentes; es decir, se entiende que ineludiblemente ha asumido un compromiso profesional académico, a manera de un marco de acción, como opción ideológica y pedagógica.
            Entonces, es necesario partir de una concepción global de la descripción de las actividades del profesor, su perspectiva de la ética, la moral y la aplicabilidad que hace de éstas, antes, durante y después de cumplir con una actividad en aula, es decir, al momento de educar a un nuevo individuo. Para lograr lo anterior, se presentan algunos resultados de un cuestionario aplicado vía electrónica con el propósito de conocer la postura que guardan algunos académicos en torno al tópico aquí presentado.
            El presente trabajo, intenta realizar una exploración ante dichos conceptos a partir de la observación que día con día deben atender todos los profesores que tienen esta loable tarea en la formación de nuevos humanos que buscan complementar su desarrollo profesional y personal para el desarrollo de habilidades, competencias, pero sobre todo para contar con conocimientos que le ayuden a perfeccionar su vida y al bien vivir.


Una aproximación a la ética del docente
“La ética es aquella parte filosófica que se refiere a la conducta humana, es decir, a las normas y principios a que todo ser humano debe ajustar su comportamiento en sus relaciones con sus semejantes y hasta consigo mismo”.[3] La ética no sólo nos fija normas sino que las prescribe en el orden de lo que debe hacer el humano para ser humano e interactuar con otros entre sí.
            Cuando realizamos una acción entonces la observamos a partir de principios, con una regla o con una idea; es decir, con un juicio que le asume una valoración. De aquí que las acciones humanas estén relacionadas con los comportamientos y su calidad ética de los fines que se desean alcanzar. De acuerdo con lo anterior, un profesor está siempre involucrado con estas decisiones al momento de hacer su labor y para él lo que importa es una valoración en la calidad educativa de su ejercicio durante el proceso enseñanza-aprendizaje ante los alumnos.
Asimismo, debemos entender quién es un profesor (en el presente trabajo podremos llamarlo también como docente o académico) y su función como docente reconocida en el marco de los estados modernos como una profesión en el contexto sociocultural y sociopolítico. “La profesión docente es una práctica que se expresa como correlato de los imaginarios y las comprensiones que de las sociedades y comunidades nacionales y regionales tienen de la educación”[4].
La profesión docente en las actuales sociedades complejas “se refiere a una actividad social institucionalizada que proporciona una serie de bienes y servicios necesarios para la sociedad. Se requiere de una formación especializada y reconocida para ejercerla, y la desempeñan colectivos, que establecen las normas aceptables para su ejercicio, a través de códigos éticos”.[5]
La importancia social y moral del ejercicio de una profesión reside en el bien específico que aporta a la sociedad en general o a los miembros de la misma. Es así como un docente, en su buena práctica de la profesión adquiere un carácter o personalidad ética.
Vale la pena apuntalar el concepto de formación para entender entonces la función del profesor en su práctica docente:
El filósofo español Ibáñez Martín, en su obra Hacia una formación humanística, señala -asimilando el concepto de formación al de educación- que ella significa: La transmisión o adquisición de conocimientos enlazados con las dimensiones de la vida propiamente humana y provistos de una jerarquía interna que se realiza con el esfuerzo que sea necesario, de modo tal que incite no a un compromiso automático, sino a una posición personal libre, que pueda ser principio, sin violencia, de algo original, de modo que se consiga la plenitud humana.[6]
Además, el profesor se “confronta con una dualidad: la de educar como un acto de conducir a los sujetos a su propio marco de sujeción y la de convocar al mismo sujeto a su afirmación como ser libre y emancipado, esta última convocatoria es pedagógica, trasciende la naturaleza empírica de las conductas y reclama la posición de los espíritus”[7]. La primera induce un desarrollo personal, mientras que la segunda reclama para la condición humana un sentido de libertad personal y social.
Por otra parte, la moral de un docente debe ser práctica constante dado que cada uno de ellos evalúa los fines de la vida humana de sus educandos enseñándoles las reglas y normas de conducta adicionales al conocimiento que impera en los contenidos de sus programas educativos de cada una de las instituciones de enseñanza, de los objetivos educacionales y la estimación de las habilidades y destrezas adquiridas por los estudiantes en la escuela, lo que persigue la impartición de una educación con calidad.
            Existen diferentes definiciones del término calidad, “significa el grado de excelencia y abarca dos aspectos: el juicio de valor y el juicio de posición, en una escala implícita de bueno y malo[8]; es decir, de manera implícita se deduce que para lograrla en la educación se debe identificar y describir los factores que la integran, como también definir modelos e instrumentos que permitan la evaluación de la misma, siendo el profesor el que tiene la obligación de valorar la enseñanza que debe procurar y así, permitir que una institución educativa “alcance sus fines, metas y objetivos que la sociedad espera de ella”[9].
Una educación de buena calidad debe formar en los alumnos el interés y la disposición a continuar aprendiendo a lo largo de su vida de manera autónoma y autodirigida; a transformar toda experiencia en una ocasión para el aprendizaje, propiciar la capacidad de los alumnos de reconocer, plantear y resolver problemas; de predecir y generar resultados; de desarrollar el pensamiento crítico; brindándoles a los alumnos los elementos necesarios para conocer el mundo social y natural en el que viven, y extender éstos como procesos en continuo movimiento y evolución.[10]
Se debe entender que “la calidad educativa tiene como propósito formar seres humanos auténticos, competentes, autónomos, creativos, analíticos y sensibles que contribuyan al proceso social y al desarrollo de la entidad[11]; no obstante, se tienen como punto de partida los logros de los propósitos educativos; es decir, que todos y cada uno de los estudiantes alcancen dichas intenciones durante su estancia en las instituciones con el propósito de aprender a desarrollar su bien vivir.
“La calidad educativa es una de las estrategias o capacidades de los ámbitos internacionales, nacionales y estatales que pretenden principalmente, dotar a los alumnos de aprendizajes que les sean relevantes para la vida, a partir de la satisfacción de las necesidades básicas para el aprendizaje, mediante una educación eficaz, ‘eficiente, funcional y adaptable’”[12].
Si “una escuela de calidad es aquella que promueve el progreso de los estudiantes en una amplia gama de logros intelectuales, sociales, morales y emocionales, teniendo en cuenta su nivel socioeconómico, su medio familiar y su aprendizaje previo”[13], los profesores deben asumir una actitud participativa y eficiente ante sus alumnos, a fin de fortalecer sus valores y lograr la renovación educativa.
Entender que la ciencia y la tecnología son discursos propios de la modernidad, el conocimiento y la cultura, es aquí donde el profesor convoca a la subjetividad al enfrentarse a la encrucijada de cómo y qué enseñar. En este contexto se da la función del docente: entre los compromisos éticos y la valoración social.
En todo momento debemos preguntarnos si el profesor cuenta con una ética profesional para la formación integral de los estudiantes, es necesario reforzar que el ejercicio docente es una constante puesta en práctica de ética; es decir, la ética profesional del profesor es una “ética aplicada, que se distingue de la ética general y de la ética cívica, porque posee su propio marco teórico de referencia, valores específicos y experiencias particulares”.[14]
Para Augusto Hortal entre la ética general que se ocupa de la reflexión acerca de los elementos constitutivos de la vida moral y las actuaciones puntuales, están las éticas aplicadas. Ahí se ubican la ética general de las profesiones y la ética de cada profesión en particular. Las éticas aplicadas, entre ellas las profesionales, tratan de especificar los criterios que pueden orientar un ámbito particular de las actividades humanas. Su objetivo es proporcionar los elementos que se requieren para conformar una conducta ética habitual en el complejo y diversificado espacio del ejercicio profesional.[15]
Una escuela de calidad es la que asume de manera colectiva la responsabilidad por los resultados de aprendizaje de todos sus alumnos y se compromete con el mejoramiento continuo de aprovechamiento escolar; es una comunidad educativa integrada y comprometida que garantiza que “los educandos adquieran conocimientos fundamentales y desarrollen habilidades intelectuales básicas, valores y actitudes necesarias para alcanzar una vida personal y familiar plena; ejercer una ciudadanía competente, activa y comprometida, participar en el trabajo productivo y continuar aprendiendo a lo largo de la vida”[16].
Por lo tanto, interesa determinar los niveles de aprendizaje escolar, en cuanto a contenidos pero también a la condición ética y moral con que se desempeñan los profesores en un aula, factores que indudablemente inciden en las diferencias de logros de aprendizaje alcanzados.
La ética docente a de tomar en cuenta la forma de trato que ha de ejercer el profesor con sus educandos para generar una comunidad de aprendices que impulsen a educadores y estudiantes a luchar con creatividad en la consecución de un mundo lleno de paz y amor. “El afecto, el amor, la aceptación y la decisión que el educador comparte con sus educandos son las características infalibles que pueden llevar la formación integral, no sólo del educando, sino también del educador, al mejor puerto seguro”.[17]
“La Universidad debe educar ciudadanos para que gobiernen sus propias vidas de la manera más reflexivas y ética, así como para que busquen y apliquen mejores teorías y soluciones (morales, sociales, políticas, económicas)”.[18]
Se entiende como calidad en el aprendizaje como “aquel que logra que los alumnos aprendan lo que se supone que deben aprender, aquello que está establecido en los planes y programas curriculares. Lo diferenciador está en que estos programas han sido diseñados por la autoridad pública, es decir, ‘qué’ debe aprenderse”[19].
Aunque la calidad de los aprendizajes dependen especialmente de la cantidad de insumos y del apoyo técnico que la gestión institucional proporciona a las escuelas para llevar a cabo proyectos de aprendizaje; éste depende parcialmente de las características culturales, sociales y económicas de la familia de los estudiantes, de la calidad de los procesos ambientales de su hogar y, todavía por encima de estos factores, de la calidad de enseñanza del profesor, mismo que está cargado de valores, normas y costumbres brindadas por una sociedad que lo ha formado en la disciplina docente.
El profesor tiene la tarea altamente responsable de lograr los principios y objetivos que la institución tiene y que imperan desde una política educativa, no obstante, también debe cumplir con los estudiantes y buscar una educación integral como parte de un proceso que afirme la adquisición de conocimientos significativos, y también el desarrollo de capacidades que les permita ser parte activa y responsable de una sociedad; así el estudiante debe tener planes de estudio actualizados y contenidos curriculares orientados a la metodología participativa hacía la sociedad que lo forma.
Existen múltiples referencias que señalan cómo se ha deteriorado el rol del maestro, “manifestado de diversas formas, como el desmejoramiento de los salarios, la alta conflictividad de los contextos educativos, la baja estima de la profesión desde otras profesiones, el bajo nivel académico de los profesores, las condiciones de salud y trabajo, entre otras”[20], entonces es necesario no dejar de reconocer la función que cumple un profesor en el contexto social como promotor de los más altos valores de formación de los nuevos integrantes de la misma sociedad.
La eficacia y la eficiencia son dos componentes principales del concepto de calidad educativa ya que en la primera se habla de la relación óptima del proceso enseñanza-aprendizaje y la otra se refiere a la efectividad en el logro de los resultados.
La exigencia de contar con una educación de mayor calidad es una demanda de la sociedad actual, un imperativo del exigente mundo en que estamos inmersos, el cual ha creado la urgente necesidad de que el trabajo del hombre sea mucho más eficiente, para lo cual se requiere de mayor preparación.
“La formación educativa se concentra en una finalidad tal que permita llegar a la unidad de la vida, lo que exige dar sentido, unificar y armonizar las intervenciones de mejora de todos y cada uno de los educadores. La formación debe tomar en cuenta la diversidad, la individualidad, acomodándose a las peculiaridades de cada educando”[21].
La educación es una necesidad para una sociedad que tomó conciencia de que nuestro tiempo exige cada vez más recursos humanos calificados y cualificados. Esta calidad se plantea como un ideal de excelencia altamente motivador, que impulsa al logro de las condiciones de competitividad que hoy se piden y que va distinguiendo la singularidad valiosa de instituciones o personas.
Por todo lo descrito se debe ser prudente al utilizar el término calidad educativa y contemplar en su análisis además de los factores enunciados anteriormente, aquellos que permitan comprender el tipo de organización adoptado, la forma en que se administra y dirige la institución y las distintas herramientas que para ello se utilizan, destacándose entre otras a los Proyectos Educativos Institucionales, que sin pretender agotar su conceptualización se puede convertir como la herramienta esencial de la gestión que procura el acercamiento a la institución como totalidad; identificando, explicitando, comprendiendo y transformando los diferentes ámbitos de la vida organizacional, para ello es indispensable y necesario que todos los integrantes de la misma identifiquen situaciones institucionales problemáticas y busquen una solución concentrada a la misma.
Las relaciones específicas de poder que existen en cada sociedad tienen una prolongación en el sistema educativo. Todos los sistemas educativos se mantienen y justifican sobre la educación y la transformación de las sociedades. No olvidemos que el sistema educativo y, por tanto, las instituciones escolares son una construcción social e histórica.


Hablan los principales actores
Las propuestas de cambio en la calidad educativa pueden ser referidas a los contenidos de lo que se enseña, en la organización del espacio, en el uso del material escolar, en los cargos escolares del profesorado, sus niveles educativos, etcétera; sin embargo, lo que nos interesa para esta reflexión es saber el cómo lo aprecian los propios docentes al momento de realizar su trabajo académico. Para lograr lo anterior, se realizó una encuesta electrónica[22], a partir de una metodología aleatoria simple, a diferentes profesores para conocer su propia concepción de la labor ética y moral de su profesión.
A continuación, se citan algunas de las definiciones que los docentes realizaron al respecto de los conceptos de ética y moral y, la percepción que tienen de su propio manejo frente a grupo.
            Es necesario aclarar que sólo se contemplarán a tres diferentes profesores por el nivel educativo en el cual desempeñan su labor profesional. Cabe señalar que en este cuestionario también se obtuvieron resultados de otra índole; sin embargo, para efecto del presente texto sólo se contemplaron aquellos que tienen relación directa con el comportamiento del profesor y su relación con los términos de la ética y la moral.

Encuesta 1:
Para la Licenciada en Educación Preescolar, Liliana Méndez Peza, quien desempeña su labor docente a nivel preescolar en el Jardín de Niños ‘Celestin Freinet’, la ética “estudia la valoración moral de los actos humanos, de forma interiorizada por éste; tiene que ver con los principios fundamentales. La ética se da de forma reflexionada. Está estrechamente relacionada con la moral”. Asimismo señala que la moral “es el conjunto de reglas o normas que orientan la conducta de los seres humanos en relación con el bien y el mal. Tiene que ver con la conducta práctica del ser humano”.
Con base en las definiciones anteriores, la profesora opina que un docente debe “infundir en sus alumnos precisamente el valor de la libertad y la responsabilidad que conllevan sus actos, con eso se lograría no sólo transmitir costumbres, conocimientos y actitudes, sino [formar] personas reflexivas de sus actos, capaces de transformar su entorno social”, en otras palabras, señala que la responsabilidad de un profesor es realizar “su trabajo con el ser humano. La educación que a éste le imparte y su compromiso social como transformador” del individuo.
Otro dato importante que resalta en la encuesta de la profesora, son los valores que ella contempla prioritarios en su formación personal; a decir de la docente le da mayor importancia a la libertad, el respeto y la tolerancia, mientras que la disciplina y la amistad tienen un menor reconocimiento en su apreciación personal.

Encuesta 2:
Un segundo cuestionario contempló la opinión del Licenciado en Educación Primaria, Jonathan Bello Castro, profesor de la Escuela Primaria ‘Vicente Guerrero’, al respecto de la ética señala que “es el arte del buen vivir, donde empleamos nuestras decisiones y nuestras obligaciones sin agraviar el buen vivir de nuestros semejantes”, mientras que la moral la concibe como “la reflexión que posee [el docente o individuo] ante una situación para poder dar juicio bueno o malo (…) es falto a la moral o bueno a la moral”.
            Para el profesor Bello Castro la libertad ética del docente le permite poner en práctica su propia visión al ejemplificar [con] situaciones cotidianas [al respecto] de nuestra sociedad para concientizarlo de que está en sus manos [lograr] el cambio hacia una vida mejor, debido a que el alumno “se encuentra en un proceso de mala formación de convivencia”; además, la principal responsabilidad del docente ante la sociedad “es enseñar, sin embargo -desde su punto de vista y situación particular-, es necesario crear situaciones que motiven al pequeño a desarrollar la competencia ‘aprender a aprender’, es decir, sembrar en su deseo de superación la necesidad de que lo que ya aprendió le es útil, pero necesita conocer más para poder ser competitivo en su desarrollo”.
            El académico menciona que los valores que le resultan de mayor importancia son la educación, la responsabilidad y la disciplina, y que los de menor orden de interés son la tolerancia y la democracia.

Encuesta 3:
Para la Lic. Sarai Salazar Ocampo, profesora de la Secundaria Oficial No. 0161 ‘Juan Escutia’, la ética es el “conjunto de normas, principios que el individuo ha analizado y establecido como guía de su propia conducta”, mientras que a la moral la define como el “conjunto de normas que se transmiten de generación en generación, que evolucionan a lo largo del tiempo y se utilizan para orientar la conducta de los integrantes de la sociedad”. Asimismo, señala que un profesor debe “asumir su papel como docente y actuar bajo su responsabilidad para no afectar a los demás bajo sus principios”.
            Por otra parte, manifiesta que la principal responsabilidad de un profesor en su ejercicio docente consiste en “transformar, orientar al alumno en que deben ser mejores cada día, que deben actuar de acuerdo [con] los valores morales”. Para la profesora Salazar Ocampo los valores que juzga con mayor escala están la ética, el respeto y la responsabilidad, mientras que los de menor reconocimiento son la amistad y la solidaridad.

De acuerdo con los tres resultados presentados, es importante mencionar que los profesores tienen una visión clara de los conceptos; además, asumen una postura reflexiva ante su labor profesional y la responsabilidad en la formación de nuevos individuos en esta ciudad y sociedad mexicana.
Un profesor tiene su propia ideología, si por ésta “se entiende el conjunto de ideas y de representaciones que se imponen a las personas como verdades absolutas, produciendo un autoengaño, una ocultación en su pensamiento y formas de actuar”[23], es claro que los docentes deben realizar una valoración anticipada para desempeñar las actividades laborales del proceso enseñanza-aprendizaje.
“La función de la ideología en la sociedad humana se concentra principalmente en la constitución y modelado de formas bajo las cuales las personas viven y construyen significativamente su realidad, sus sueños, deseos y aspiraciones”[24].
“Diversos autores han realizado evaluaciones cuantitativas y cualitativas sobre la actitud del profesorado ante el cambio coeducativo. Las escalas de actitudes sirven de base para el análisis de las reacciones del profesorado ante la introducción de innovaciones en su práctica cotidiana”[25].
Consideraciones finales
Es necesario señalar si las instituciones educativas están cumpliendo con la reiteración y réplica de una ética formativa o, llamada también, principios dominantes[26], de uniformidad cultural o de libertad de elección, a partir del propio profesorado, o bien si realizan con profundidad un análisis para evaluar los requerimientos de conocimiento para el desarrollo humano de los educandos.
También debemos preguntarnos si los profesores atienden con responsabilidad a su tarea docente; cabe reflexionar que no es lo mismo hacer una observación directa en un aula de clase cuando un profesor se sabe observado, que cuando no sabe que está siendo evaluado en su labor profesional, esto es lo que Jurjo Torres analiza en su libro El curriculum oculto, en donde se reflexiona si existe o no una influencia para la mejora de las condiciones sociales, culturales y económicas de la comunidad y de los ciudadanos que pasan en ellas gran parte de su tiempo.
Evaluar qué pasa en las instituciones educativas es algo que no podemos saber si no se atienden las preguntas de ¿quién educa a los niños?, es necesario describir ¿cuál es el significado social de un docente, educador o de un formador de nuevos humanos?, o bien, ¿si los profesores cumplen con practicar un sometimiento a las normas, tareas y conductas sociales que son impuestas por las propias instituciones educativas?, ¿qué tipo de lenguaje utiliza el profesorado al dar una clase?, ¿la interacción entre el profesor y los alumnos se desarrolla de manera ética y moral? Punto a parte amerita preguntarnos si es verdad que los alumnos acostumbran a resistir y alterar los mensajes a los que la institución les somete.
En los resultados del estudio realizado con profesores de diversos niveles educativos se puede resumir que hay una identidad entre los criterios de los docentes al respecto de la ética y la moral, así como con el ejercicio del académico en un aula de clase. Contrario a estos resultados podría ser la observación directa que se propone en un estudio de profundidad con metodologías específicas y determinantes hacia los objetivos planteados.
No obstante, lo que invitamos a realizar a partir de la lectura del presente trabajo es a la reflexión completa de los conceptos y a la generación de nuevos estudios que surjan hacia el reconocimiento de la actividad de los profesores, sus bases formales de preparación y el ejercicio de la actividad profesional que desempeñan al dar cumplimiento con la creación de individuos preparados para una sociedad y para la vida misma.




Modelo de cuestionario aplicado vía electrónica

Ética y Docencia

El presente cuestionario tiene como objetivo principal obtener algunos datos generales de la apreciación que tienen los docentes al respecto de la ética en su práctica profesional. Esta información servirá para dar un sustento a la reflexión final del comportamiento ético del docente. Por lo anterior, se solicita su valioso apoyo a fin de contestar el presente cuestionario con la confianza de que estos datos serán empleados con fines exclusivamente académicos y la información otorgada será manejada con carácter confidencial. Los profesores que brinden información en este cuestionario aceptan se pueda utilizar con dichos fines a la vez que solicitan recibir información de esta investigación después de que se obtenga un análisis e interpretación de la misma.

Nombre del docente *[Apellido paterno, materno, nombre(s)]

                                                                                                                                                                                                                            
Último Grado de Estudios en: *[Licenciatura, Carrera Técnica, Magisterial, etc.]

                                                                                                                                                                                                                            
Su actividad docente la desarrolla a nivel: *
 Preescolar
 Primaria
 Secundaria
 Bachillerato
 Licenciatura
 Posgrado

Institución o instituciones en donde ejerce su actividad docente *[En caso de ser más de una, ordene de mayor a menor tiempo laboral]
                                                                                                                                                                                                                            
                                                                                                                                                                                                                            
¿Cuántas horas de docencia imparte a la semana? * De 1 a 5 horas
 De 6 a 10 horas
 De 11 a 15 horas
 De 16 a 20 horas
 De 21 a 25 horas
 De 26 a 30 horas
 De 31 a 35 horas
 Más de 36 horas
¿Cuántos alumnos tiene a su cargo? *[En sumatoria de todos sus grupos]
 Menos de 20                                                                 Entre 41 y 60                                                         Más de 81 alumnos
Entre 21 y 40                                                                 Entre 61 y 80
En su actividad docente, ¿Qué asignatura(s) imparte?[Escriba el(los) nombre(s) de la asignatura(s)]
                                                                                                                                                                                                                            
                                                                                                                                                                                                                            


¿Qué significa para usted: Ética? *[Escriba una definición con sus propias palabras]
                                                                                                                                                                                                                            
                                                                                                                                                                                                                            

¿Qué significa para usted: Moral? *[Escriba una definición con sus propias palabras]
                                                                                                                                                                                                                            
                                                                                                                                                                                                                            

¿Ha puesto en práctica estos conceptos en su labor docente? *[Justifique su afirmación en el cómo o su negación en el por qué]
                                                                                                                                                                                                                            
                                                                                                                                                                                                                            
¿Qué libertad ética y moral deben tener los docentes en el proceso enseñanza-aprendizaje? *[Describa brevemente]
                                                                                                                                                                                                                            
                                                                                                                                                                                                                            
¿Cuál es la principal responsabilidad de un profesor en su ejercicio docente? *[Describa brevemente]
                                                                                                                                                                                                                            
                                                                                                                                                                                                                            
Ordene de acuerdo con su escala de valores los siguientes: *Amor, Respeto, Solidaridad, Libertad, Honestidad, Responsabilidad, Educación, Tolerancia, Democracia, Lealtad, Disciplina, Ética y Amistad. [Enliste desde el más importante al de menor importancia]
                                                                                                                                                                                                                            
                                                                                                                                                                                                                            

Utiliza este espacio para emitir algún comentario general que consideres faltó contemplar en este cuestionario.["GRACIAS", por tu colaboración y valioso apoyo]
                                                                                                                                                                                                                            
                                                                                                                                                                                                                            
                                                                                                                                                                                                                            
                                                                                                                                                                                                                            
                                                                                                                                                                                                                            

Si desea recibir información de los resultados de este cuestionario, favor de proporcionar su correo electrónico:
                                                                                                                                                                                                                            


Fuentes de Consulta:
Ø  Bibliográficas
*      Bonal, Xavier. Las actitudes del profesorado ante la coeducación. Propuestas de intervención. Barcelona, España. Editorial Graó. 1997. p. 109.
*      Fingermann, Gregorio. Filosofía. México, Editorial El Ateneo, 1994. p. 275.
*      Pérez Juste, Ramón et., al. Hacia una educación de calidad: gestión, instrumentos y evaluación. Madrid, España, Editorial Narcea, 2000. p. 158.
*      Solana, Fernando. ¿Qué significa calidad en la educación?, (Compilador) México, Ed. Limusa, 2002. p. 282
*      __________. Educar, ¿para qué?, México. Editorial Limusa, 2005. p. 237.
*      Torres Santomé, Jurjo. El curriculum oculto. Madrid, España, Editorial Morata, 1998. p. 219.

Ø  Hemerográficas
·         Alvarado Dávila, Víctor. “Ética y educación para el nuevo siglo”, en Revista Educación. Año/vol. 29, No. 1, 2005. Universidad de Costa Rica. Ciudad Universitaria Rod, Costa Rica. Pp. 7-14.
·         Cantolla Bernal, Enrique. “Consideraciones sobre la ética” en Revista Enfoques. No. 4, 2005. Universidad Central de Chile. Santiago, Chile. Pp. 185-194.
·         Reyes Ruiz, Gabriela. “La calidad en la educación” en Planeación y evaluación educativa, UNAM, México, Agosto de 2010. Pp. 27-34.

Ø  Cibergráficas
*      Hirsch, Adler. “La formación en ética profesional y los profesores de posgrado de la Universidad Nacional Autónoma de México”, en Revista Electrónica de Investigación Educativa. Número especial, 2010. Pp. 2, en URL: http://redle.uabc.mx/contenido/NumEsp2/
contenido-hirsch3.pdf
*      Ibarra Russi, Oscar Armando. “La función del docente: entre los compromiso éticos y la valoración social”, en URL: http://www.oel.es/docentes/articulos/funcion_docente_compromisos_
eticos_ibarra.pdf
*      Pabón Arévalo, Horacio. “El comportamiento ético en el rol del profesor universitario”, en URL: http://www.monografias.com/trabajos-pdf4/componente-etico-rol-profesor-universitario/
componente-etico-rol-profesor-universitario.pdf
*      Ribet, Néstor José. “El docente y la formación ética y ciudadana”, en URL: http://www.educ.ar/
educar/lm/1209503013039/kbee:/educar/content/portal-content/taxonomia-recursos/5bde1a6c-3cbf-4ec4-87ba-ed62bfcab48b.recurso/4891d42f-6465-4aa2-a37e-f4ce7b90b3dc/Docente_
formacion_Ribet.pdf
*      Vázquez Verdera, Victoria y Juan Escámez Sánchez. “La profesión docente y la ética del cuidado” en URL: http://www.redie.uabc.mx/contenido/NumEsp2/contenido-verdadera.pdf

Ø  Documentos
ü  Guía para la Elaboración del Proyecto Escolar en Educación Secundaria, Secretaría de Educación Pública. (Compilado por Rocío Guadalupe Jaramillo Flores). México, 2004. p. 7
ü  Programa para la Calidad Educativa 2001-2002. Dirección General de Educación Básica. (Compilado por Eusebio Benítez Albarrán). México, 2001. p. 17
Cuestionario electrónico elaborado para la realización de este ensayo. (Preparado por Feliciano Hernández Sánchez), México, 2010.


[1] El apriorismo considera que la conciencia moral en una actividad innata y originaria en el hombre. Cree fundamentar la fuerza obligatoria de las normas éticas y la validez moral de los juicios morales reduciéndolos a un conocimiento anticipado. Fingermann, Gregorio. Filosofía. p. 105
[2] Solana Morales, Fernando. ¿Qué significa calidad en la educación?,  p. 9
[3] Fingermann, Gregorio. Filosofía. Op. Cit., p. 101
[4] Ibarra Russi, Oscar Armando. “La función del docente: entre los compromiso éticos y la valoración social” en URL: http://www.oel.es/docentes/articulos/funcion_docente_compromisos_eticos_ibarra.pdf
[5] Vázquez Verdera, Victoria y Juan Escámez Sánchez. “La profesión docente y la ética del cuidado” en URL: www.redie.uabc.mx/contenido/NumEsp2/contenido-verdadera.pdf
[6] Ribet, Néstor José. “El docente y la formación ética y ciudadana” en URL: http://www.educ.ar/educar/lm/1209503013039/kbee:/educar/content/portal-content/taxonomia-recursos/5bde1a6c-3cbf-4ec4-87ba-ed62bfcab48b.recurso/4891d42f-6465-4aa2-a37e-f4ce7b90b3dc/Docente_formacion_Ribet.pdf
[7] Ibarra Russi, Oscar Armando. Op. Cit.
[8] Pérez Juste, Ramón et., al. Hacia una educación de calidad: gestión, instrumentos y evaluación. p. 9.
[9] Íbidem p. 56
[10] Reyes Ruiz, Gabriela. “La calidad en la educación” en Planeación y evaluación educativa, UNAM, México, Agosto de 2010. Pp. 29
[11] Benítez Albarrán, Eusebio. Programa para la Calidad Educativa 2001-2002. Dirección General de Educación Básica. México 2001. p. 17
[12] Ídem.
[13] Íbidem, p. 10
[14] Hirsch, Adler. “La formación en ética profesional y los profesores de posgrado de la Universidad Nacional Autónoma de México”, en Revista electrónica de Investigación Educativa. Número especial, 2010. Pp. 2, en URL: http://redle.uabc.mx/contenido/NumEsp2/contenido-hirsch3.pdf
[15] Idem, pp. 15.
[16] Jaramillo Flores, Rocío Guadalupe. “Guía para la Elaboración del Proyecto Escolar en Educación Secundaria”, Secretaría de Educación Pública. México, p. 7.
[17] Pabón Arévalo, Horacio. “El comportamiento ético en el rol del profesor universitario”, en URL: http://www.monografias.com/trabajos-pdf4/componente-etico-rol-profesor-universitario/componente-etico-rol-profesor-universitario.pdf
[18] Solana Morales, Fernando. Educar, ¿para qué?, p. 236.
[19] Jaramillo Flores, Rocío Guadalupe. Op. Cit. p. 114.
[20] Ibarra Russi, Oscar Armando. “La función del docente: entre los compromiso éticos y la valoración social” en URL: http://www.oel.es/docentes/articulos/funcion_docente_compromisos_eticos_ibarra.pdf
[21] Íbid. p. 29.
[22] Se anexa el modelo del cuestionario aplicado vía electrónica a diferentes profesores de distintos niveles educativos, cuyo propósito ha sido el de conocer su apreciación al respecto de la ética, la moral y su desempeño en el ejercicio profesional.
[23] Torres Santomé, Jurjo. El curriculum oculto. Madrid, España, Editorial Morata, 1998. p. 17.
[24] Ibid.
[25] Bonal, Xavier. Las actitudes del profesorado ante la coeducación. Propuestas de intervención. p. 26
[26] Íbidem, p. 27

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